Durante años la pregunta de SEO fue una sola: cómo posicionar en Google. Hoy hay una segunda audiencia que casi nadie está midiendo. Son los modelos de lenguaje, que responden preguntas sin que la persona llegue a ver un listado de resultados.
Antes de opinar sobre qué hacer conviene revisar una cosa concreta: qué recibe un crawler cuando pide tu página.
El crawler que no ejecuta JavaScript
Google aprendió a leer sitios hechos con React, aunque lo hace tarde y mal. Los crawlers que alimentan a los modelos de lenguaje, por lo general, ni lo intentan: piden el HTML, leen lo que hay y siguen de largo.
Si tu sitio entrega una página vacía que se llena después con JavaScript, para esos sistemas tu sitio no dice nada.

La prueba toma un minuto. Abrí tu sitio, elegí “ver código fuente de la página” y buscá ahí una frase de tu texto principal. Si aparece, el contenido viaja en el HTML. Si no aparece, lo arma el navegador después, y un crawler de este tipo no lo va a ver.
Para estos sistemas la consecuencia es simple: tu contenido existe o no existe.
Qué hacer al respecto

En este orden:
- Servir HTML real. El contenido tiene que estar en la respuesta inicial y no armarse después en el navegador. Va primero porque sin esto lo demás no se lee.
- Escribir para responder preguntas. Los modelos suelen citar las fuentes que resuelven una duda concreta, más que las que repiten palabras clave.
- Marcar la estructura. Los datos estructurados siguen siendo la forma más barata de decir qué es cada cosa.
Para saber si mejoró, repetí la prueba del código fuente después de cada cambio.
La marca que hoy aparece en las respuestas de una IA es la que mañana no va a tener que pagar por ese clic.

Lo que estamos haciendo en Núcleo
Migramos nuestro propio sitio a renderizado estático antes de recomendárselo a nadie. Este artículo llegó a tu pantalla como HTML completo, sin esperar a que se cargara nada. Podés comprobarlo con la misma prueba.
